descubre el mundo del enoturismo
El enoturismo es una forma privilegiada de comprender el vino desde su origen, recorriendo los paisajes, los viñedos y los espacios donde cada añada cobra sentido. En nuestras bodegas, cada visita está concebida como una experiencia cercana y pausada, que permite adentrarse en la realidad del Albariño y en la cultura vitivinícola del Val do Salnés, más allá de la simple degustación.
Ofrecemos diferentes experiencias enoturísticas, pensadas para públicos diversos: desde quienes se acercan por primera vez al mundo del vino hasta aficionados y profesionales que buscan una visión más profunda del viñedo, la elaboración y el estilo de nuestros vinos. Todas ellas comparten un mismo hilo conductor: el respeto por el territorio, la viticultura tradicional y una enología orientada a expresar con fidelidad el carácter atlántico de la zona.
LAS ACTIVIDADES AL AIRE LIBRE TENDRÁN LUGAR SI EL CLIMA LO PERMITE.
Elige tu experiencia de enoturismo

Un legado sostenible: Vino y tierra
Experiencia personalizada que despierta los sentidos:
Caminaremos entre viñedos sintiendo la frescura del clima atlántico y el contacto directo con la tierra.
Una experiencia en la que podrá escuchar los secretos del vino contados por quienes lo elaboramos. En bodega, podrá tocar los elementos que componen nuestra historia y por supuesto saborear nuestros vinos acompañados de productos locales que reflejan la rica gastronomía de Galicia.
INCLUYE: Visita viñedo + Visita bodega + cata de 1 vino (como mínimo) con productos locales.

De la mano del Bodeguero: Visita a bodega y cata
Te invitamos a dejar atrás las prisas y dejarte envolver por las explicaciones del bodeguero donde cada rincón tiene un porqué y cada vino guarda un secreto.
INCLUYE: Visita + Cata de un vino con productos locales.

Del viñedo a la copa: Solo cata
Con esta opción podrás disfrutar de la cata de uno de nuestros vinos y compartir con nosotros el resultado de nuestro trabajo.
INCLUYE: Solo cata.
el origen
La abuela Amalia, bodeguera y gran apasionada del vino, transmitió su conocimiento a mi padre Luis, quien, con su afán de superación, inició el cambio a cepas de uva albariña. Ellos aprendieron a escuchar la tierra, manos que trabajaban con mimo y gran esfuerzo.
Hoy, con varias hectáreas, seguimos caminando hacia la tercera generación.



